La termografía infrarroja aplicada a instalaciones eléctricas permite descubrir fallos de conexionado, defectos de cableado, ventilación o refrigeración ineficiente y multitud de problemas asociados a una instalación eléctrica de alta o baja tensión.
Estudiando los termogramas obtenidos es posible detectar con gran precisión los puntos calientes que delatan un defecto, contribuyendo a disminuir las averías, prever riesgos de incendio y alargar la vida útil de la instalación eléctrica y el aparallaje. Leer más »

Una de las aplicaciones de la termografía infraroja con más impacto en los medios, después de la particular visión de predator, fue su utilización para detectar la fiebre alta en pasajeros de los aeropuertos.